El Amor esCupido

My Photo
Name:
Location: Ensenada, Baja California, Mexico

Nací en esta ciudad y he vivido gran parte de mi vida aquí.

Thursday, September 29, 2011

El perdedor

Hoy recordé aquellas noches de verano que pasé contigo.
Recordé los besos que te daba en medio de la noche sin que lo supieras, tratando de no despertarte.
A pesar de que dormías, yo imaginaba que me correspondías, que colocabas tus brazos al rededor de mi cuello y despertabas, deseándome tanto como yo te deseaba a ti.
Mientras una lágrima brotaba recordé lo mucho que te amé, lo tanto que me dolió perderte y lo difícil que fue olvidarte.
Nunca amé a nadie como a tí y nunca tuve la oportunidad de amarte.

Hoy recordé que nunca que te tuve, pero aún así, te perdí.

Wednesday, May 04, 2011

Game Over

A veces quisiera que hubiera una manera de desintoxicarme de ti, una manera de sacarte de mi mente y olvidarte por completo. Por más que lo intento, siento que cada vez estoy más lejos de lograrlo. Intento olvidarte porque sé que no es amor lo que siento, sé que no es pasión, sino una oscura obsesión. Una terrible e imposible pesadilla.

Sin embargo, no puedo evitar sentir que eres lo que más quiero en esta vida, que eres lo que más deseo. Sé que tu jamás podrías amar a alguien como yo, sé que no te interesa. Tus ojos me lo han dicho. Tu mirada dice tantas cosas que aún no sabes como ocultar, piensas que callando logras mantener en secreto tus pensamientos, pero tus ojos te delatan...es increíblemente tierno.

La verdad es que yo tampoco sabría como amar a alguien como tu, estaría dispuesto a intentarlo, pero dudo que lograra hacerte plenamente felíz, sé que eventualmente te aburriría y te marcharías. De alguna manera, prefiero nunca tenerte a perderte de esa forma.

He repasado cientos de veces en mi cabeza las numerosas razones por las que tu y yo jamás deberíamos siquiera cruzar miradas, pero la tentación es más grande, por más que lo intento no te puedo sacar de mis pensamientos, te intrometes en mis sueños, me hipnotizas con tu mirada inocente y dulce, me seduces con esos labios carnosos y ese cuerpo tan perfecto. No he podido romper el hechizo que lanzaste sobre mí el día que te conocí y a veces me pregunto si de verdad lo intento, o si sólo digo que lo intento para sentirme un poco menos culpable por quererte así.

Siempre leí que el amor no conoce razón, que el corazón quiere lo que quiere...mi corazón siempre ha querido a la gente equivocada, y no tengo realmente ninguna razón para creer que tu pudieras ser la excepción, sin importar cuanto lo desee, todos mis sentidos me dicen que tenga cuidado, que no me convienes, que sólo me harás sufrir, que sólo romperás mi corazón, que nunca me amarás.

Debo protegerme, a mi edad he sufrido más de la cuenta y estoy cansado de seguir sufriendo por tan poca recompensa. El único amor que conozco siempre viene acompañado de más pena que dicha, de más problemas y dolores de cabeza que soluciones o momentos agradables. No vale la pena, no sirvo para esto.

Me rindo.

Tuesday, April 12, 2011

Olvidarte es más difícil que extrañarte.

Reconocer que me dueles, es reconocer que aún te amo.
No me puedes doler.

Nunca te debí amar.

Thursday, March 25, 2010

C.M.

Ahora finalmente entiendo lo que tantas veces intentaste hacerme ver. No sé amar. La manera en la que amo no es correcta, no es auténtica. Comprendo por qué no pude ser correspondido, ni nunca lo he sido.

Es una lástima que tantos años después me de cuenta de esto. Es una lástima que te haya dejado escapar tan lejos. Es una lástima que ya no te quiera.

Thursday, December 21, 2006

Poco no es nada

Amarte poco no es igual que amarte nada,
quisiera pensar que no preciso decir
que amarte un poco es mejor que amarte nada,
ya que amarte nada sería como morir.

Hace mucho tiempo ya que en amarte más agoté la calma,
si te amo poco es porque no tengo más opción,
no he encontrado forma alguna de engañar al alma,
ni de amarte nada, ni de mentirle al corazón.

Solías estar en cada sueño, en cada pensamiento,
no tienes idea de lo feliz que era.
Pero tu silencio me fue matando lento lento,
para no morir busqué la manera.

Te amé poco a poco, y cada vez menos,
hasta que encontré la medida apropiada:
dejarte ir sin renunciar a los sueños
para amarte poco y no amarte nada.

Monday, December 11, 2006

Cuando aprendas a escuchar con el corazón...

Sabrás que no te amo y que te amo
puesto que de dos modos es la vida,
la palabra es un ala del silencio,
el fuego tiene una mitad de frío.

Yo te amo para comenzar a amarte,
para recomenzar el infinito
y para no dejar de amarte nunca:
por eso no te amo todavía.

Te amo y no te amo como si tuviera
en mis manos las llaves de la dicha
y un incierto destino desdichado.

Mi amor tiene dos vidas para amarte.
Por eso te amo cuando no te amo
y por eso te amo cuando te amo.

No te quiero sino porque te quiero
y de quererte a no quererte llego
y de esperarte cuando no te espero
pasa mi corazón del frío al fuego.

Te quiero sólo porque a ti te quiero,
te odio sin fin, y odiándote te ruego,
y la medida de mi amor viajero
es no verte y amarte como un ciego.

Tal vez consumirá la luz de enero,
su rayo cruel, mi corazón entero,
robándome la llave del sosiego.

En esta historia sólo yo me muero
y moriré de amor porque te quiero,
porque te quiero, amor, a sangre y fuego.

Tuesday, August 29, 2006

Falling Memories

Ayer me detuve por un momento y observé el cielo nocturno.

Tratando de encontrar en las estrellas una respuesta a tantas preguntas, tratando de encontrar en ellas una razón para sentirme así, para después de tanto tiempo, después de tantas horas, de tantos días y tantos meses, sentir que lenta e inevitablemente, la llama se extingue.

Solía pensar que este sentimiento duraría por siempre, no creía que sentimientos como éste pudieran extinguirse.
Y una vez más quise retenerte.

Pero entonces ví algo que me cambió, que me devolvió la paz.

Cuando estuve a punto de sucumbir de nuevo en la pena, en la tormentosa incertidumbre, una estrella fugaz me devolvió la luz, me otorgó la claridad que necesitaba.

Mientras veía como el luminoso astro atravesaba la bóveda celeste me llené una vez más de serenidad, y pude pensar.

Recordé entonces que no somos seres de luz, que en nuestranaturaleza figura el sufrimiento, la pena, el olvido. Que nuestra esencia y nuestra existencia son efímeras.

Y así, de pronto me di cuenta de que las personas, como las estrellas, son fugaces.